Latin Grammy
Abreviar, adverbio, abrevadero. Tránsito, lugares comunes; un punto y coma que nunca fue. El sentido de la doble negación y la verborrea dialéctica en la que se enredan los que venden a su país. Alejar-me de ese pensamiento y tal vez una alhaja en el mar, que es una concha iridiscente y mira, aquí estaba una perla, y qué pena da cuando te das cuenta de que no conoces nada de lo que te rodea, nada de lo que realmente eres. Si te quitasen las capas de constructo, ¿en qué quedaría todo lo que no es tu cuerpo? Crisálida, que es Murakami y Aomame siempre queda suspendida en esa escalera de autopista, donde ya todo a su alrededor debe de haber florecido.
A pequeñas muertes es una de esas figuras que no sé explicar por qué me gustan. Puede que sea porque en ella hay mucho espacio, todo cabe, todo lo recoge sin queja ni remilgo: parecía haber decidido sentenciar aquella mimosa a pequeñas muertes, como si del sufrimiento de aquél cóctel naciese un regocijo avergonzado. Salto de línea: Victoria es calurosa, es el barro que no se ve en las paredes, que ha hecho acopio de calor por lo que pueda pasar; District asoma los hierros al mundo y por eso siempre quise vivir cerca de una parada. Pero sí, a pequeñas muertes se hace toda una vida.