Javi laSenda

Ojalá todos los días sean Praga

2021

Ojalá todos los días fuesen Praga

y todos los vuelos solo esa manera

en la que me besas de la nada

como si se te hubiese ocurrido hacerlo

justo en ese instante

y nunca antes, y por supuesto nunca después

que el futuro es una cosa que no existe

de la que te ha hablado una señora

en ese checo que no entiendes

pero con el que sonríes buenos días

al entrar a todos tus cafés,

esa sonrisa con la que te comes el mundo

aunque nunca tengas demasiada hambre

esa ante la que me descubro sonriendo

y vuelta al tranvía, cualquier dirección es buena

para encontrar algo

cuando no se sabe qué.

 

Ojalá todos los días

tuviesen el olor azul de Mar

y todos los vuelos esos ojos

que miran a la vida

y la vida se echa a temblar;

esos, en los que yo me quiero morir,

y en los que ya nunca

me querré matar

después amanece

y tanto como la vida

me pongo a temblar

ante la idea de que Praga

sea solo un nombre

de ciudad.

Notas

Resultó que todos los días podían ser Praga, que no era solo un nombre de ciudad, aunque no sea ese el nombre. Resultó que me casé con Praga y que fue el día más feliz de mi vida. El futuro sigue sin existir, el checo todavía en la to-do, cualquier dirección es buena aún. Ahora todos tus cafés son también míos. Ayer me besaste de la nada. Ya no hacemos todos los viajes en coche hablando sin parar, pero ahora podemos hacer algunos viajes en coche sin la necesidad de hablar, basta con esa sensación que me sobreviene cuando miro el atardecer en el horizonte de rosas, rojos y naranjas, pensando qué vida, qué mundo, qué suerte, y mi mano en la tuya son un universo cerrado.