La escalera
2022
Siempre encuentro el punto
en el que cruje menos la escalera
la baldosa de más silencio
el adoquín con más paciencia,
acostumbrado de niño
a vivir la casa de puntillas
porque cualquier sonido
pudiera sonar a guerra.
Puede que sea por eso
por lo que tantas veces,
en susto,
me han llamado gato
y tal vez por eso sea
que miro de reojo
el peso de mis huellas.